miércoles, 22 de enero de 2020

La soledad comienza


 Cuando tienes hijos te quedas un poco al margen del mundo. Más cuando eres el único de tus amigos que los tiene. No es que estés solo, es que pasas a un segundo plano y tienes que intentar programar al máximo cualquier actividad fuera de casa que no sea familiar.

 Ahora con dos hijos, con turnos de trabajo en diferentes tramos del día, se hace casi imposible el poder pasar unos minutos de pareja, una charla, compartir una serie o una peli o simplemente sentarnos en el sofá un ratito a querernos un poco. La Mamá Moderna y un servidor somos como el charcutero que le ves a menudo y le saludas cuando pasas por el mercado pero poco más.

En mi día a día de "bi-padre", con las extraescolares y con los quehaceres habituales de baños y cenas y alguna cosita en casa, es muy difícil quedar con alguien, ver a alguien, hablar con alguien, hasta saludar a alguien se hace complicado. Uno va con prisas a todos lados, llega a casa y come a toda pastilla para llegar al cole y marchar a la piscina, sal corriendo para llegar a casa y bañar a la Pequeña Cavernícola, que cenen ambos y a dormir.

 Fácil.

 Estresante.

 Mis relaciones con humanos adultos se limitan al "modo online", es decir, solo hablo con adultos por redes sociales o apps de mensajería. Y así me pasa, yo que soy un tipo callado y calmado, cuando tengo la ocasión de hablar con un adulto que comparte aficiones conmigo no paro de hablar, vamos que me tienen que echar, me lanzo y no paro.

 Tener dos hijos es estresante a la par que maravilloso, la conciliación es un sueño que aún nos pilla lejos, el cuadrar horarios es un arte digno de un buen excel. Vivir el día a día es una mierda pero cuando tu hijo te abraza, te da un beso o te dice que te quiere es el mejor día de tu vida, cuando tu pequeña te mira con esa mirada de admiración, de amor, cuando se ríe de cualquier tontería, ese día no está pagado.

 Sí, me sigue gustando ser papá y quizá cada día me guste más, pero también hecho de menos poder no ir corriendo a todos lados, pararme a charlar o quedar con algún amigo. Todo se andará...

7 comentarios:

  1. Uffff si te entiendo, la única diferencia que a mí eso me pilló realmente siendo la única de mis amigas; ellas salían a bailar y yo rezaba por dormir toda la noche. Pero como dices también, cuando hoy con sus 26 años la miro, no puedo sentir más orgullo y, si pudiera elegir vivir de nuevo algún período de mi vida, seguramente sería el que ella era pequeña...

    Ahora cuando me junto con mis amigas, ellas están en la adolescencia de sus hijos, y yo en cualquier momento por ser abuela...jajajajajajajaja!

    Un beso.

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    1. Jajajaja ventajas de ser los primeros del grupo, imagino que sí xd, aunque en el mío poca pinta hay de que algún amigo vaya a tener descendencia jajaja

      Un beso.

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  2. ¡Qué te voy a contar! La conciliación es mentira, my friend. Yatusabeh....
    Gusto volver a leerte ;)

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    1. Bufff y cada día más, tengo que escribir sobre la reducción de jornada que acabo de pillar...

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  3. Cómo te entiendo jajaja a nosotros nos pasa igual. Lo único que yo si tengo un rato de trato con otros adultos. On line claro, quedo cada noche sobre las 22h para jugar con unos amigos a la consola, es mi rato de relax, de esparcimiento, el resto del día pues eso, trabajo, niños, actividades, evitar peleas, etc

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    1. Una buena actividad jugar online, yo de momento no lo hago porque la casa es pequeñita y si me pongo a hablar con el micro y cascos despierto a toda la familia, pero en un futuro quizá pueda xd

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  4. Verás que pronto pasa el tiempo y lo echarás de menos. Un saludo

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