miércoles, 18 de diciembre de 2019

Obligado a crecer

Foto borrosa de El Pequeño Cavernícola con el título del post en primer plano.


 Yo siempre fui el hijo pequeño en mi casa, mi hermano me sacaba 3 años e imagino que perdió su trono como les pasa a tantos y tantas niños y niñas. Ahora que lo veo en mi casa, con mi hijo y mi hija, me doy cuenta de que les hacemos crecer más rápido de lo que deberían, inconscientemente claro, pero al fin y al cabo pasa.

 Me doy cuenta de que mi Pequeño Cavernícola tiene que crecer y apañarse él solo en muchas tareas mientras yo atiendo a su pequeña hermana. Tareas que antes aunque supiera hacerlas me gustaba acompañarle y estar a su lado. Ahora le toca apañárselas, aprender, frustrarse, pedir ayuda o tirar de orgullo y hacerlo, aunque sea mal.

 No siempre sale bien, crecer anticipadamente no es plato de buen gusto. A mi me gustaría seguir siendo niño, claro, y en lo que puedo así lo soy.

 En muchos momentos siento que traiciono a mi peque y cuando más han ido pasando los meses más lo siento, el sabor cada vez es más agridulce: "¿cómo puedo dejarle de lado con todo lo que hemos pasado, con todo lo que me ha hecho sentir y vivir?". "Pobrecito, que estoy sólo con los dos y apenas puedo prestarle atención". Así, noche tras noche, cuando el peque se queda dormido solo en el sofá de puro cansancio mientras doy de cenar o acuesto a su hermana.

 Y no voy a mentir, alguna lagrimilla ha recorrido mis mejillas.

 Por otra parte, perder el trono, es algo imposible, ya que no le puedo querer más. Sí, esos sentimientos tienen razón porque con mi Pequeño Cavernícola he vivido momentos que siempre serán únicos, todas mis primeras veces en la paternidad han sido con él y eso nunca quedará en el olvido. Todo fue muy diferente con él, quizá por eso el sentimiento de culpa se agrava más.

 Al final ellos siempre nos demuestran que están por encima y no se quedan con lo malo, lo borran, aprecian lo bueno, los momentos divertidos y agradables, los momentos juntos aunque sean tristes. Espero que así sea y que más temprano que tarde él deje de pagar y pueda prestarle y dedicarle más tiempo.

 Apañarse con dos estando solo no es fácil pero la peor parte es esta, hacerle crecer apresuradamente.

2 comentarios:

  1. No hay receta mágica, ni truco, hay veces que es imposible estar en 2 sitios a la vez, con 2 hijos, no nos podemos dividir.
    Pero no te sientas culpable, no te va a ayudar a resolver la situación.
    Yo lo que hacía y aún lo hago con mis hijos, es integrar a uno en las situaciones del otro en la medida de lo posible, claro, cuando uno reclama más mi atención, creo que no me estoy explicando bien... por ejemplo, toca cambiar el pañal al bebé, pues pedía al mayor que me acercara el pañal o me sacara la toallita; si tenía que acunar y cantar para tranquilizar a la pequeña, me ponía en el sofá y dejaba a mi mayor que se pusiera a mi lado, recibiendo también mi canción y mi cariño.
    El fular me permitió atender al mayor, sin dejar solita a la pequeña.
    Ahora que son más mayores y tengo que ayudar al mayor con los deberes, pues pongo tarea también a la pequeña, para luego corregírselo a ella y que no se sienta desatendida.
    No te agobies por la situación, también es maravilloso ver como los hermanos reaccionan uno hacia otro, cuando la peque está llorando y llega el mayor, la toca o la da un beso y se calma.

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  2. Qué jodido, Karim.
    Con mellizos no nos pasa lo mismo, pero el problema es similar: dedicarle tiempo en exclusiva a cada uno, es su derecho y una necesidad. Que se sientan y desarrollen como individuos, no como un pack indivisible. Y demasiadas veces, estando solo, es imposible. Es de lo que peor llevaba siempre. Ahora con el tiempo, se ha minimizado el problema, hemos superado esa fase.
    Ánimo!

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