martes, 29 de septiembre de 2015

Cambios paternales.

Escena final de F&F 7.
 Estaba yo viendo la película de Fast & Furious 7 y me doy cuenta de que me emociona una escena en la que hablan Dom y Brian sobre cosas que han hecho y que eran emocionantes y/o valientes, Brian le dice que echa de menos las balas. A todo esto le suelta Dom.
 "¿Sabes que es lo más valiente que te he visto hacer?....... Ser un buen hombre para Mia, ser un gran padre para mi sobrino Jack. Todo el mundo busca emociones, pero lo auténtico es la familia. Tu familia."
 De repetir la escena para copiar el diálogo se me ha vuelto a poner la piel de pollo. En cualquier otro momento de mi vida, esta escena habría pasado sin más, apenas durará un minuto. El caso es que me ha emocionado, probablemente también influirá que he visto todas las pelis y conozco la historia, luego además hay una escena final que sale Brian con Mia y con su hijo jugando en la playa en la que se me saltó la lagrimilla y todo.

 El tema es que esto de ser papá me ha cambiado, ya no sólo al emocionarme con esas escenas que antes me habrían parecido pastelosas, si no en muchos aspectos. Por supuesto la responsabilidad ha sido el primer aspecto que ha cambiado en mí, pero las emociones, los sentimientos, el cansancio, el ritmo de vida, la salud... todo mi mundo ha cambiado. Por eso mismo he recogido algunos de los cambios que más he percibido (o han percibido y me comentan) para poneros una lista curiosa, evidentemente obvio los que van con el ser padre en sí como cambiar pañales, dar biberones o vestir a tu hijo...


  • Como ya he mencionado antes, las emociones, o las situaciones/cosas que me hacen emocionarme. Antes podría ver una película con alguna escena bonita con niños/familia y pasar inadvertida y lo mismo con escenas chungas que ahora me emocionan. Otro ejemplo sería la peli de "El pianista" que vi el otro día, no hacía más que fijarme en los niños que sufrían.
  • El sueño peliculero. Antes de ser un Papá Cavernícola era la Mamá Moderna la que se dormía nada más empezar una peli, aunque fuera ella quien sugiriera que la viéramos. Ahora soy yo el que no llega a ver un capítulo entero de una serie, yo diría que no llego al minuto 20 de capítulo despierto. Con pelis exactamente lo mismo.
  • Los ronquidos. Antes sólo roncaba, por lo general, cuando estaba congestionado, y en invierno. Tras convertirme en papá ronco como un buen cavernícola todas las santas noches y por lo visto bien fuerte. Dicen que los ronquidos vienen dados por el cansancio y puede ser, no digo que no, pero habrá que buscarle una solución porque es la pescadilla que se muerde la cola, si roncas no descansas del mismo modo que si no roncaras.
  • Madrugar. Madrugo, o al menos me despierto con la salida del sol, todos los santos días, ya sea fiesta, laborable, domingo o vaya usted a saber. A las 9:00 como muy tarde estoy en pie. Incluso en verano, de vacaciones, que nuestro Pequeño Cavernícola nos daba un respiro y dormía más de la cuenta, me levantaba pronto.
  • Conocimiento del entorno. Como si de un juego de rol se tratase, he adquirido esta habilidad secundaria. Me conozco todos los parques, zonas de recreo, jardines, aceras, bordillos, pasos de peatones, semáforos, etc... de mi manzana y unas cuantas más a la redonda. Hago un examen de los columpios y podría ponerles nota en algún informe del ayuntamiento.
  • Sigilo. En mi ficha de personaje he tachado unas cuantas casillas de sigilo. He mejorado mi habilidad para desplazarme por el pasillo sin hacer ruido, alumbrar con la linterna del móvil, conocerme donde suena el suelo depende de donde pises, abrir y cerrar puertas sin hacer ruido... Una larga lista de habilidades de subterfugio ligadas al sigilo, vaya.
  • Oído aguzado. Mi oído es capaz de captar sonidos que antes pasaban inaudibles, antes apenas notaba que tenía vecinos y o se han vuelto muy ruidosos o lo hacen a adrede desde hace un año y pico. Al margen están mis vecinos de los portazos que son ya un clásico.
  • Tolerancia 1 a la leche. Digamos que no la puedo ni ver, tenía tolerancia 0, con solo llegarme el olor podía vomitar y con ver el colorcito blanco se me revolvía el estómago. Ahora puedo verla y acercármela, aunque me sigue dando bastante asquito, pero bueno siendo por mi Pequeño Cavernícola hay que hacerlo.
 A parte de todo esto está el haber conocido el amor verdadero, sin menospreciar a mi señora Mamá Moderna, ni el amor que siento por ella. Como leí el otro día no sé donde (probablemente en Facebook o Twitter): "cuando te enamoras de tu mujer crees haber encontrado el amor de tu vida, pero es cuando eres padre cuando te das cuenta de que estabas equivocado, a partir de ese momento sabes lo que es el amor verdadero." Aunque también es cierto que el amor por la familia formada crece.

 Y vosotros ¿habéis tenido algún cambio diferente? ¿O quizá los mismo cambios? ¿Me dejo algo en el tintero? 

1 comentario:

  1. Te hablo como mamá:
    A penas veo la tv, incluso ahora que el peque se duerme antes y podria quedarme viendola, pero tengo tanto sueño...
    Salgo a comprarme ropa y vuelvo con dos bolsas de ropa... para el peque.
    Y estoy bastante de acuerdo en todas las q tu has dicho, menos la de la leche jajaja.

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