miércoles, 21 de noviembre de 2018

[Ocio en familia] Puzle - Palabras y primera escritura


 Puzles hay muchos y muy variados y no creo que vayan a pasar muchos por el blog, a pesar de que tenemos unos cuantos en casa porque al peque le gustan... bueno ahora le gustan menos que hace un año pero, de vez en cuando, seguimos jugando con ellos. No obstante si veo alguno que me parezca interesante lo recomendaré. Ese es el caso del puzle de hoy. Vamos primero con la pequeña ficha.

Pequeña ficha


Foto de la caja del puzle Palabras y primera escritura
  • Nombre: Palabras y primera escritura
  • Editorial: Carotina Preescolar / Lisciani
  • Edades: De 3 a 6 años.
  • Piezas: 64 piezas de puzle / 72 letras.
  • Disponible en Alcampo en temporada de Navidad.






El puzle


 El puzle palabras y primera escritura incluye dos formas de jugar: primero a hacer el puzle y luego al bingo de las letras. El puzle se basa en unir las piezas de los diferentes animales, cada pieza tiene una letra y al unirlas, además del dibujo se completa el nombre, hay animales de tres, cuatro y seis piezas. Luego se puede jugar al bingo con las letras, cogiendo unos cuantos animales de cada tipo cada jugador, y... pues eso, hacer un bingo a base de letras hasta que completemos nuestros animales.

 Por lo tanto mientras unimos las piezas vamos reconociendo animales, letras y palabras de una forma divertida, aprenderemos a agrupar según criterios (letras, colores del dibujo, las fichas del lado plano...), desarrollamos la capacidad de observación, ejercitamos las capacidades senso-perceptoras, la manualidad fina y, sobretodo, nos divertimos en familia que al final es lo que cuenta, crear esos momentos de felicidad para el recuerdo.

Foto del puzle Palabras y primera escritura con algunas piezas unidas y otras sueltas
Uniendo las piezas, las ilustraciones son muy bonitas

Conclusión


 La verdad es que tampoco hay mucho más que explicar, hay puzles mucho más bonitos y otros que son más complejos pero este que lo compré por unos 4€ en el Alcampo y resultó ser todo un acierto. El tema de los animales en esta casa ya de por sí es una apuesta segura, pero es que al Pequeño Cavernícola le gusta mucho este puzle y ahora que está aprendiendo las letras en el cole nos viene muy bien para encontrar las piezas. Hace un año le decía que teníamos que buscar las piezas de tal animal y ahora le digo que hay que buscar la letra "x" del animal "y".

 Los materiales están bien, son duraderos y las piezas son grandes y gruesas, de forma alargada y enganches grandes, para que lo puedan manejar bien desde los 3 años. Las ilustraciones son bastante bonitas y resultonas, a cargo de Gabriele Tafuni. La caja tampoco es excesivamente grande por lo que se puede guardar en cualquier lado.

 Respecto a encontrarlo a la venta, pues por internet no lo he encontrado aunque en Alcampo, en Navidad, siempre sacan puzles y otros juegos de esta marca y están muy bien de precio. Sin duda, este año, miraré qué tienen de esta editorial y me llevaré alguna cosa.

Foto del puzle Palabras y primera escritura con las letras del bingo
Es la hora del bingo
 
Leer Más »

miércoles, 14 de noviembre de 2018

Érase un vez un gamba


 Érase una vez un chaval que era un poco gamba. Era un buen chaval, un poco gamberrete pero muy inteligente. Cuando era pequeño le gustaba hacer el payasete, quizá como medio para tratar con los demás, que le hicieran caso o dejarse ver, porque él era muy tímido. En cambio lo aprendía todo de forma brillante y le quisieron adelantar un curso cuando empezó el cole pero su madre se negó, prefería que fuera poco a poco, a buen ritmo y con los compañeros que ya conocía.

 Cuando fue creciendo cambió de cole porque el anterior cerró, cosas de la educación pública..., el caso es que tuvo que hacer nuevos amigos y, claro, para ello tenía que volver a ser un gamberrete. En ese nuevo cole pronto se hizo amigo de los que no solían aprobar, repetidores incluso, los típicos que siempre se sientan al fondo en clase. Pero había una diferencia, cuando ninguno prestaba atención, al gamba se le quedaba todo, casi sin quererlo.

 Cierto trimestre, un par de cursos más tarde, hicieron una separación por grupos en clase, creo que era demasiado excluyente y negativo, pero así fue. A la tutora se le ocurrió juntar a todos los que habían aprobado todas las asignaturas el primer trimestre juntos en una gran mesa-grupo, a los que les quedaron una, en otra, y así, juntos en grupos por cantidad de suspensos. Y ahí estaba el gamba, el "empollón" viendo a sus amigos al fondo de la clase divirtiéndose.

 El gamba hizo nuevos amigos en este grupo y arrastró a alguno al "lado oscuro", por suerte para él parecía quedarse también con todo aunque sus notas bajaron un poco. Y así fue pasando cursos, siempre aprobando todo, siempre haciendo el gamberro, el listillo, su madre le decía que se juntaba con "malas compañías" pero él era listo para escaquearse cuando había que hacerlo.

 En el insti fue más de lo mismo, sentado al fondo de clase, para rolear un poco o jugar a algún juego inventado, o hacer cualquier otra cosa que no fuera atender vaya, pero, eso sí, aprobando todo. Tenía un problema, y es que a veces se desmotibaba cuando tenía que aprender al ritmo de los demás y comenzó a faltar. Acudía a algún examen simplemente por el placer de hacerlo y aprobaba sin apenas pisar el insti. Suspendió por absentismo pero recuperó en Septiembre.

 Podría seguir pero creo que más o menos te harás una idea. Ese gamba soy yo.

 Y parece que mi Pequeño Cavernícola se parece, de momento, a mi. No atiende mucho en el cole pero se queda con todo y aprende todo lo que van dando y, además, le gusta hacer el payasete con los compañeros y es igual de tímido.

 Cuando la tutora nos lo cuenta no puedo evitar pensar "vaya, justo lo mismo que hacía yo...". De momento en casa le tenemos controlado y estamos atentos y preocupados, en su justa medida, en cuanto al tema de habilidades sociales. Esperemos que no sea tan gamba como lo fui yo...
Leer Más »

miércoles, 7 de noviembre de 2018

Paternidad en bucle


 Desde que nos convertimos en padres nuestra vida empieza a componerse de bucles, algunos grandes y otros más pequeños. Bueno, quizá antes de convertirnos en padres ya empezamos un pequeño bucle, el de la búsqueda, hasta que conseguimos el positivo en el palito del pis.

 Así pues, aunque ya no me acuerdo mucho, de recién nacido estaba el bucle de la comida cada x horas, seguida de los gases y a dormir, prácticamente de continuo según acababa un bucle comenzaba el siguiente...

 Con el tiempo, llegamos a otros bucles, el famoso baño + cena, el siguiente cuento + dormir. Y poco a poco van siendo más chulos. Pero aunque a nosotros nos aburran los bucles, ya que nos gusta investigar y vivir experiencias nuevas, a ellos no. Nuestros peques se sienten cómodos en lo conocido, su zona de confort es el spoiler.

 Te pegas un susto o haces algún traspiés o alguna chorrada y si a tu hijo le hace gracia te toca repetirla hasta la saciedad. Que las tres primeras repeticiones le echas imaginación y te ríes tú también, pero luego va cansando e intentas desviar la atención a ver si así...

 El caso es que ahora entramos en muchos bucles: el del cine, el del cuento, el del juego, el de... Todo hay que repetirlo cien veces, a veces me planto y decido cambiar y poner algo nuevo a ver si suena la flauta y... ¡a veces cuela!

 "Sí, le ha gustado esta peli al peque, por fin podremos dejar de ver Scooby-Doo" - Pensaba un padre tras 1553 visionados de la primera peli de la pandilla investigadora que tras tanto visionado hizo que entrara en lo más visto de Netflix.

 Pero, ¡atención!, la nueva peli querrá verla en bucle día tras día. Un horror.

 Vamos, que ahora mismo me sé, casi de memoria, la serie de dibujos de Los verdaderos Cazafantasmas (que mira que es mala...), la discografía de Michael Jackson (vale, esta me la traía de casa que siempre fui fan...) con sus bailes incluidos, Los Vengadores: La era de Ultrón (tuvo que gustarle la menos buena, pero al menos no es Scooby-Doo). Con el juego no me quejo, que para una vez que le apetece jugar a un juego a menudo no me voy a poner tiquismiquis.

 Eso sí, a veces entramos en el bucle de los besos y los "te quieros" y de ese bucle no quiero salir :)

 Y tú ¿has vivido en alguno de estos bucles? ¿Vives alguno actualmente?
 ¡Dime que no estoy solo!
Leer Más »

miércoles, 24 de octubre de 2018

[Ocio en Familia] Juego de mesa - Kiki Ricky Travel


 De nuevo toca echar una partida a un pequeño juego de mesa, este salió en oferta, junto a otros tantos, en Lidl, muy muy barato y allí que fui a coger los que me encontré, habrá que estar atentos para próximas entregas... Para que te hagas una idea, el tamaño de la caja es el mismo que el de KarottenKlau aunque en esta ocasión es de otra editorial.

Pequeña ficha



  • Nombre: Kiki Ricky Travel
  • Editorial: Ravensburger
  • Edades: Desde 4 años
  • Número de jugadores: De 2 a 4
  • Duración: 5 minutillos aprox.
  • Lo puedes comprar en Amazon (en tiendas no lo he visto).





El juego

 En esta ocasión nos encontramos con un juego competitivo y muy divertido, el objetivo es ser el primero en llegar con nuestra gallina hasta lo más alto de la pista de paja. Los componentes, que como siempre en estos juegos familiares suelen molar, que encontraremos son: la pista de paja, que tendremos que encajar en la propia caja para que no se desmorone, cuatro gallinas para cuatro jugadores, un huevo, para lanzar por la pista y arrasar con las gallinas, y el dado, que es la base de la mecánica.

 Antes de describir las acciones del dado hay que comentar que la pista tiene trece casillas en las que aparece una flecha para saber cuál es la siguiente casilla a la que tenemos que desplazarnos porque, aunque para los jugones es fácil entenderlo, alguna casilla puede llevar a confusión a los peques.

 Así que comienza el jugador que pueda cacarear más fuerte y en sentido de las agujas del reloj en nuestro turno lanzaremos el dado y tendremos dos opciones según la cara que salga:
  • Si sale una casilla numerada con puntos de 1 a 3, moveremos nuestra gallina ese número de casillas (balas de paja). Las casillas ocupadas por otras gallinas se cuentan y si tienes que terminar en una casilla donde ya hay una gallina, la colocas en la siguiente casilla libre.
  • Si sale el gallo tendremos dos opciones, saltar una casilla hacia arriba o adoptar el papel del gallo y lanzar un huevo cuesta abajo, vamos, la opción que mola aunque también la más destroyer. Si elegimos lanzar el huevo, colocamos éste en uno de los tres agujeros de la cima de la pista y lo lanzamos suavemente, todas las gallinas que arrase volverán al principio, incluso si nos llevamos la nuestra.
 Y esto es todo, el que consiga llegar hasta la casilla final será la gallina ganadora.

Imagen en la que se ve la pista montada y las gallinas en diferentes casillas con el huevo en lo alto.
Las gallinas subiendo por la pista, parece que la roja va a sufrir el ataque del huevo...


Conclusión


 Kiki Ricky Travel es un juego de caja pequeña, así que también lo hace muy transportable, es rápido y divertido. Al ser competitivo y, sobretodo, al lanzar el huevo y derribar las gallinas de los peques trabajaremos la frustración y aprenderemos que no siempre se gana y que es igual de divertido derribar gallinas que llegar arriba. Nosotros usamos una regla casera para alargar un poco más el juego, aunque también beneficia al que va más adelante y es la siguiente, cuando terminas en una casilla con una gallina en lugar de moverte a la siguiente te quedas en la anterior.

 Los componentes se ven divertidos aunque son de plastiquete y sin mucho detalle, el dado sí es de madera y pesa muy poquito, no obstante es un juego barato, 10€ en Amazon y en Lidl creo que lo encontré a 4 o 5€.

Imagen de los componentes ordenados
Los componentes, la caja mola con los dibujos de las gallinas :)

Leer Más »

miércoles, 17 de octubre de 2018

Anecdotario. Carne de reunión.


 De nuevo pasa, el peque crece y con ese crecimiento llegan muchos momentos más graciosos. La lengua, el ingenio, la casualidad... mil factores que propician momentos muy divertidos que es una lástima que no sea capaz de recoger y recordar todos. La mayoría de esos momentos se los llevó el viento pero he sido capaz de recoger alguno y dejar constancia de ellos.

La carne


 Los leones, y otros animales carnívoros, cazan. Las leonas, que son las que se encargan de cazar normalmente, se acercan silenciosamente a su presa, quizá una rica cebra o un delicioso ñu. Cuando cree que está a una distancia suficiente de su presa, y sabe que acabará llenando el buche, echa a correr. Comienza una carrera entre ambos animales y la leona acaba atrapando a su presa.

 Hasta aquí, la historia la conocemos todos, pero para mi Pequeño Cavernícola, los leones y demás animales que cazan, no matan a su presa, simplemente las atrapan y "hacen carne". En la caverna triunfan mucho los documentales de animales y me encanta cuando vemos el momento en que un animal caza a otro y el peque dice "mira papá, ya está haciendo carne".

El que vuela


 Mi hijo ha encontrado el camino del frikismo y, aunque en lo alto del pódium siguen estando los animales, Los Vengadores ya forman parte de nuestros momentos de juego y de dibujo. Jugamos, o juega él solo, a que es cualquiera de Los Vengadores, en casa, en la calle, en el parque... donde sea. Y se los sabe todos, no creas. 

 Tenemos al Capitán América que lanza el escudo, a Thor que tiene un martillo, a Hulk "aplasta", a la viuda negra y el que vuela "Hijo, ¿quién es el que vuela?" "el que tiene luz del sol en las manos" "¿Iron Man?" "Sí, pero es que a mi no me sale, es el que vuela". Pues así sea...

La reunión


 Como todos lo padres, de vez en cuando tenemos reunión en el cole o tutorías. Para nuestro Pequeño Cavernícola no es algo normal así que cuando el otro día le dijimos que íbamos a hablar con su profe nos interrogó.

 - Mañana vamos a ir a hablar con (nombre de la profe: llamémosla Pepita) Pepita.
 - ¿Con Pepita?
 - Sí, tu profe.
 - ¿Y yo?
 - No, tú no.
 - ¿Y qué voy a hacer yo?
 - Tú, jugar con tus compañeros porque iremos en el recreo...
 - ¿Y Pepita no?
 - No, y nos va a contar cosas de clase, a ver cómo vas.
 - Pues a mi eso no me gusta, eh...

 Pues nada, que no le convence qué la profe nos diga qué hace y qué deja de hacer... 

 Seguiremos informando.
Leer Más »

miércoles, 10 de octubre de 2018

[Ocio en familia] Juego de mesa - Robazanahorias


 ¡Hoy toca jugar juntos! Nuestra última adquisición, en el mercadillo de las Ludo Ergo Sum, fue este pequeño juego de Haba, en nuestro caso lo compramos en alemán (KarottenKlau se llama) pero da igual porque las reglas son multi-idioma. Es un juego cooperativo de caja pequeña, o sea que se puede transportar con facilidad.

Pequeña ficha

      
  • Nombre: Robazanahorias (KarottenKlau en alemán).
  • Editorial: Haba
  • Edades: A partir de 4 años
  • Número de jugadores: De 1 a 6
  • Duración: Unos 5 minutillos por partida.
  • Lo puedes comprar en tu tienda habitual o en Amazon.





El juego


 El objetivo del juego es cosechar cuatro de las siete zanahorias antes de que el conejo se coma cuatro de esas siete zanahorias. Para ello tendremos el tablero, que es la propia caja y está compuesto por dos zonas, la superior (o verde claro) para plantar las zanahorias y la inferior (o verde oscuro) para que podamos trasladar las zanahorias que están listas para cosechar, además tendremos el conejo que irá avanzando por las casillas, las zanahorias y un dado, que es el que nos dirá qué debemos hacer.

 El dado es la mecánica principal, ya que según la cara que salga podremos hacer una cosa u otra. A saber, si sale:
  • Zanahoria: Podremos plantar una zanahoria de la reserva en la zona superior (la clara) del tablero. En caso de que no quedaran zanahorias en la reserva podríamos cosechar una de la zona inferior (la oscura).
  • Regadera: Podremos regar nuestras zanahorias plantadas, las de la parte superior. Básicamente cogeremos una zanahoria de dicha zona y la pasaremos a la zona inferior donde, además, el agujero es más pequeño y con lo que la zanahoria quedará menos cubierta (porque está más madura). Si no hubiera zanahorias para bajar hay que tirar de nuevo.
  • Topo jardinero: Tendremos dos opciones: Si aún hay reserva de zanahorias podremos plantar una o regar; si no quedan en la reserva podremos regar o cosechar una zanahoria.
  • Conejo: Avanza el conejo una casilla y ¡comienza la diversión! Si hay alguna zanahoria en dicha casilla se la comerá, sea una o sean dos. Quítalas del tablero y ponlas en la caja, que es la reserva del conejo. ¡Recuerda que con cuatro zanahorias gana él!
  • Doble conejo: Al conejo le entra la prisa y echa a correr comiéndose todo lo que encuentre a su paso. Avanza el conejo dos casillas y se lleva a su reserva lo que hubiera en la primera casilla y en la segunda.
 Y eso es básicamente todo. En nuestra mano está decidir la táctica de ir plantando en las casillas más alejadas de la salida del conejo o, si ya se ha movido, ir plantándolas por detrás. También deberemos decidir si cosechar o plantar cuando podamos hacer ambas cosas. Así hasta que, como he dicho al comienzo, consigamos cosechar cuatro zanahorias o el conejo se coma cuatro zanahorias.

En la foto se ve la caja del juego, las instrucciones y los componentes, el dado, las zanahorias y el conejo.
Los componentes del juego molan :)

Conclusión


 Robazanahorias es un juego pequeño y rápido, es muy transportable y divertido. Nosotros solemos echar varias partidas seguidas y también inventamos reglas alternativas (aunque esto lo hacemos siempre). Los componentes están genial, como suele ocurrir con Haba, tantos las zanahorias como el dado y el conejo son de madera. Y por el precio que tiene es una buena opción para los más peques.
Leer Más »

miércoles, 3 de octubre de 2018

Inventos para padres apurados


 Que los padres vamos apurados no es nada nuevo, apurados en tiempo, en quehaceres, en espacio... Lo del tiempo y los deberes no puedo solucionarlos, eso con el tiempo va pasando, en cambio el espacio es al revés, primero necesitas mucho, luego, cuando quitas cuna (si es que la pusiste), cambiador, trona, etc etc... vuelves a disponer de espacio pero según va el peque creciendo vuelves a perderlo.

 A mi, que no soy muy manitas pero, a veces, sí que soy ingenioso, se me ocurrieron ciertos inventos para ahorrar espacio o, simplemente, reutilizar cosillas que teníamos por casa. Pero no todo son inventos, también puede surgir la necesidad de comprar algún artículo y si encuentras algunos de doble uso mejor, que en lugares pequeños siempre serán bien recibidos.


El invento. El cambiador estantería

 Al principio teníamos un cambiador-bañera pero entre que ocupaba un espacio muy útil y que, según crecía el peque, dejaba de tener utilidad, se me ocurrió tumbar la estantería en el suelo para que en lugar de estar en vertical estuviera en horizontal. Obviamente esto no se puede hacer con todas las estanterías, pero sí con las de cuadrados tan populares que tenemos casi por todas las tiendas y casas.

 Así pues, la estantería tumbada nos proporcionaba una superficie amplia a la altura de la cintura, ideal para vestir o cambiar al peque. Pero no podía tumbarle ahí encima de la madera como si nada, así que me fui a una tienda y compré una colchoneta, juraría que de las que se usan para las mascotas, que se ajustaba, sobresaliendo un poco, al ancho de la estantería. Y así, con una colchoneta sobre una estantería conseguimos un cambiador que ha sido útil hasta hace bien poco, que podríamos seguir usándolo, pero como el peque ya casi se viste solo no tiene sentido seguir ocupando ese espacio de almacenaje.

 Si quieres usar este invento para más peques, también se venden cambiadores portátiles o simplemente acolchados que también se podrían usar (te dejo uno de ejemplo). Recuerda que nunca hay que dejar a los peques solos y sin vigilancia, no se vayan a caer y el susto será muy grande.

Foto del cambiador inventado, una colchoneta sobre una estantería en posición horizontal
La estantería-cambiador en pleno esplendor

Reutilizando. La chichonera

 La chichonera o protector de cuna, ese invento que yo no conocía de su existencia hasta que vi a mi mujer poniéndolo en la cuna y yo preguntando para qué servía eso... Al final no solo tuvo un simple uso, lo acabé reutilizando porque, oye, que algunas cuestan más de lo que podría parecer.

 El caso es que un día la cuna dejó de estar en la habitación, el peque se hacía grande y, tras utilizar las tres fases de la cuna, pusimos una cama en su habitación. Y yo me dije, oye esto lo puedo poner yo aquí, en la pared y así, si se estampa durmiendo contra el odiado gotelé pues tendrá algo blandito y no se hará daño. Así que cogí la grapadora, se puede usar otro método pero ya he dicho que no soy muy manitas, cogí los enganches y los grapé a la pared. Y ahí sigue, haciendo su función a día de hoy.

 De algún golpe le ha salvado, pero del suelo cuando se cayó no le salvó nadie...

Foto de la chichonera "grapada" a la pared
Nada como unas buenas grapas para anclar una chichonera

Doble uso. El purificador-lámpara

 A veces nos venden la moto, o no, vete a saber, como somos novatos nos dicen que si esto que si lo otro y oye "no vaya a ser que..." y te haces con un humidificador heredado de cualquier familiar. Su uso da para lo que da y cierto día, cuando te estas planteando renovarlo, te enteras que existe otro aparato que va mucho mejor, o no, pero "no vaya a ser que...", que se llama purificador. Y oye te pones a mirar y lo encuentras.

 Ante la falta de espacio y por aquello de aprovechar resulta que encontramos unos con luz, la luz además tiene diferentes colores lo que te permite poner luz roja que es menos agresiva por la noche, o una luz azul o verde que te permite ver un poco más pero no molesta, o amarilla y blanca que ilumina lo suficiente. Pues vamos a por ella ¿no? Y ahí tenemos un purificador-lámpara que nos cumple perfectamente con las dos funciones... Si además te cuento que no tocó de gratis en una ruleta de un centro comercial pues la jugada ya es de diez.

Foto del purificador con agua y la luz encendida en rojo.
Una luz roja para hacer invocaciones a Yog Sothoth nunca está de más


Leer Más »
Theme designed by Feeric Studios. Copyright © 2013. Powered by Blogger
Ir Arriba